jueves, 31 de diciembre de 2009

Yo, mi, me, contigo

Tu mirada
me busca con dedos de fuego
al vaivén de mi propio tacto

Rastrea mis surcos
perfila mis curvas

Navego mi vientre
atraco en mi pecho

A ras de mi cuello

pasean tus ojos
agitando mi aliento

A ras de mi ombligo

enloquecen mis manos
desmembrando pudores.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Te lo he dicho ya alguna vez.

Sólo Venus puede revelar a una mortal el secreto del saber expresar el erotismo de la forma que tu lo haces. Magistralmente.

Es una delicia erótica leerte. Dominas el arte amatorio.

Besos y felicitaciones.

Félix

Octavio dijo...

Creo que uno de los mayores retos para un poeta es escribir un buen poema erótico-amatorio. El peligro del tópico o del puro fisiologismo hacen que uno tenga que caminar por el filo de la navaja. Yo nunca lo he conseguido. En cambio, tu poema, viaja cómodo por esa estrecha vereda, con sentimiento limpio y palabra justa y clara.
Enhorabuena y un beso.

Enrique Gracia Trinidad dijo...

Querida Val:
Te voy leyendo poco a poco y descubriendo las cosas interesantes, hermosas que escribes.
Nada fácil la poesía de este tipo, como dice otro comentarista.
Gracias por ello.
Tengo un amigo que está preparando unos encuentros de poesía erótica. Tal vez te podría interesar el contacto. Si es así, dímelo.
ya sabes: graciatrin@yahoo.es
Un beso para ti y para JP
Enrique

Val dijo...

Es un verdadero honor para mí que dos poetas con vuestra experiencia de vida, me regaléis tan generosas y halagadoras palabras.
Octavio, Enrique,
gracias hasta el infinito.