miércoles, 31 de diciembre de 2008

Mentiras

ÉL ... sí le había hecho el amor.

La había acariciado, la había besado y lo que se coloca ahora en mi garganta son las cartas que sí le había escrito.

¿Por qué no me dio sus letras?
¿Por qué no me deseó en sus poemas?

Quería ser suya, ser la única mujer de sus silencios.

Mi pecho se quiebra a medida que la tinta avanza en el papel.
Palabras cada vez más bellas secan mis ojos a medida que recorren esas líneas del pasado.

Un perfume que no emana mi inerte cuerpo,
una luna que no ilumina mi rostro rígido,
un mar que no moja mi piel morena
y unos besos que no son para mí.

Mis labios están secos
y mi cuerpo cansado del deseo insaciado.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Los poemas ¿encierran siempre una vivencia personal, o aveces son ficción como las novelas?

Un desamor, está claro. ¿Lésbico? "...sí le había hecho el amor, LA había acariciado."

Lo siento, no se leer la poesía, aunque cuando es buena, como ésta, no me importa porque me gusta.

Besitos

Anónimo dijo...

este en especial me gusta bastante. un beso y un saludo.

Anónimo dijo...

Este poema me hace ver la belleza que también habita en el dolor.
Es increible como algunas personas tenéis la facultad de ponerle palabras a cosas que son faciles de sentir pero dificiles de explicar.

Un saludo.